CUMPARSITA PLAZA

Anteproyecto: Ramiro Zubeldia arq.
Estudio local: Pinto-Turovlin arqs.
Ubicación: Ciudad Vieja / Montevideo
Uruguay
Sup. Terreno: 1.010m2
Sup. cubierta: 6.800 m2
Sup. Semicubierta: 180m2
Sup. Terrazas: 650m2
Año de proyecto: 2011
Dibujos: Pablo Castoldi

RAMIROZUBELDIA-ECPIR

El proyecto se plantea en un terreno formado por cuatro padrones diferentes, cada uno de los cuales revela una historia por contar a la ciudad. Por un lado el predio sobre la calle Brecha remonta su historia a las invasiones inglesas, por esta calle ingresaron la tropas del General Samuel Auchmuty en la toma de Montevideo, luego de sitiarla desde tierra, acompañado por el bombardeo permanente desde el río por los buques a las órdenes de Stirling. Tras algunos combates, y con la fuerza de su artillería, abrió una brecha en la fortaleza que le permitió ingresar y tomar la ciudad el 3 de febrero de 1807.

Por otro lado, sobre la calle Ituzaingo, en el Nº 1282, se encontraba la sede de la Federación de Estudiantes Universitarios. En el año 1917, en el piano del local, Gerardo Matos Rodríguez, quien integraba la agrupación, compuso e interpretó por primera vez La Cumparsita a manera de marcha carnavalesca. La obra se difundió por las calles y con el transcurso de los días, su autor la llevó ante el renombrado pianista y director Roberto Firpo, quien por segundo año consecutivo era la atracción tanguera del café y confitería La Giralda.

Las versiones coinciden en señalar que fue necesario hacerle algunos arreglos a la partitura original, además de su traslado a ritmo de tango. Firpo agregó unos compases del tango “La gaucha Manuela”, y lo incorporó a su repertorio para las nuevas veladas del céntrico café.

La Cumparsita se convirtió en el tango más difundido en el plano internacional, llegando a ser declarada por ley en 1997 como “Himno cultural y popular de Uruguay”.

Objetivo

Se propone un edificio que fortalezca la revalorización cultural, un edificio que se convierta en mojón dentro del tejido urbano de la Ciudad Vieja destacando dos momentos históricos que consolidan su identidad.

Idea Rectora

La geometría, dimensiones y articulaciones del predio, mostraron como mejor alternativa proponer dos edificios independientes que se unen en la Planta Baja, lugar donde se encuentran los espacios de servicios comunes al edificio.

El edificio sobre la calle Brecha reinterpreta en su fachada la imagen de una muralla cerrada, materializada a través de una malla metálica, que posee un sistema de “postigos” operables por los usuarios. Al abrirse estos “postigos” el muro empieza a mostrar oradaciones, jugando con la idea de los huecos producidos por la artillería sobre la muralla. En la noche el muro vuelve a su estado original protegiendo al edificio.

El edificio sobre la calle Ituzaingo, recompone fragmentos de asociaciones que tienen un mismo referente: el tango “La Cumparsita”. Las asociaciones eidéticas buscan reinterpretar un poster de tango, sus instrumentos comienzan a surgir como volúmenes, apareciendo dos bandoneones, las curvas del cuerpo de la mujer son tomadas por un rollo de pianola (instrumento de principios del siglo pasado), rematando con el violín en voladizo que se convierte en el elemento simbólico del edificio.

Los volúmenes del basamento, son protegidos por unos parasoles que juegan con los pliegues del fuelle del bandoneón, a la vez que protegen al edificio del sol del oeste en verano.

El volumen principal, se envuelve con una piel de vidrio que compondrá con las particiones de su carpintería, fragmentos de la gráfica del rollo de pianola del tango.

El remate, el violín, se materializa como una “caja de resonancia”, revestida perimetralmente con parasoles de madera. Por la noche actuará como una caja musical, planteando por medio de una propuesta de iluminación dinámica la gráfica de “La Cumparsita” sobre su superficie. Esta caja marcará en la ciudad el sitio donde la misma se compuso e interpretó por primera vez.