CASA HM

Ubicación: Parque Leloir
Buenos Aires / Argentina
Superficie del terreno: 1520m2
Superficie construída: 410m2
Año de proyecto: 2007
Año de construcción: 2008/09
Asesor de iluminación: Arturo Peruzzotti
Fotografías: RZ

Ubicada sobre una parcela de 1500m2 en un barrio cerrado de Parque Leloir, la Casa HM nace como respuesta a las necesidades de una joven pareja, que se proyectaba viviendo con dos hijos, disfrutando de la vida al aire libre de una manera fluida y natural; con el espacio suficiente para recibir a amigos sin que se invada la intimidad de la vivienda.

Uno de los principales inconvenientes que se presenta en los countries y barrios privados es la invasión visual entre edificaciones vecinas, dificultando la apertura de la vivienda hacia el exterior.  La idea de disfrutar de la relación fluida entre la vida interior de la casa y la vida al aire libre se ven coartadas por la disposición de las viviendas, encontrando parques que tienen como fondo ventanas sobre muros vecinos de tres niveles de altura.

El terreno mostraba una ventaja, dos de sus lados eran previsibles, por un lado una vivienda consolidada y sobre el fondo un bosque que por norma no podía ser alterado.  Su debilidad, sobre el lateral derecho, era la existencia de un terreno de similares característica en donde aún no se había construido.  La casa toma el frente de la parcela y este lateral con una propuesta en “L” protegiendo el corazón del proyecto, el parque interno.

La propuesta en “L” empieza a tener dos caras, dos pieles, la exterior y la interior, que son tratadas de manera antagónica.  Las exteriores son cerradas, opacas y densas, adquiriendo un lenguaje de masa, que protege a la vivienda a la vez que dialoga con la vida exterior, la vida en la ciudad, reinterpretando conceptos de esta.  La velocidad, el paso del tiempo, el dinamismo, la rápidas modificaciones de las condiciones, se traducen en fachada con el planteo de ritmos de líneas verticales, oradaciones que dramatizan el paso del tiempo evidenciado en las sombras, la heterogeneidad de materiales, que habla de lo cambiante.  Las fachadas interiores son  abiertas, transparentes y permeables, toman un lenguaje de esqueleto/placa, y reinterpretan mediante la fuerza de las líneas horizontales y la homogeneidad de materiales, el lugar para estar, para vivir despacio, para reposar, apuestan por la continuidad, por la duración en el tiempo, estando más relacionadas al concepto de familia.  Este planteo ya había sido abordado por el estudio en el Hotel Camberland, en Pilar, generando espacios fluidos hacia el parque interior,  aislándolo del contexto, permitiendo de esta forma vivir su interior de una manera muy serena y placentera.

En la distribución en planta, a su vez, se definen otros dos pares antagónicos, lo público y lo privado, desarrollados en dos alas articuladas en su vértice por el núcleo de servicios.

El ala pública, posee un acceso independiente, y está formada por un escritorio, un toilette, el microcine y el estar comedor con una cocina integrada.  El esquema estar/comedor/cocina, tiene su reflejo en la galería estar/comedor/parrilla,  duplicando su organización y otorgándole continuidad visual y funcional al espacio interior, reforzado por el gran ventanal de cuatro hojas que se esconde sobre un muro de piedra, eliminando el límite.

El ala privada, está compuesta por tres dormitorios.  Estos se organizan de manera lineal sobre un pasillo de circulación que presenta iluminación cenital y en su lateral un cerramiento de U-Glass, que se presenta como articulación entre las “cajas de servicio”.  Los dormitorios para los niños comparten un baño, ubicándose la suite principal en el extremo del ala, con un espacio de estar, un vestidor y el baño en suite, que se abre a un patio interno relacionando el hidromasaje con el exterior.

Ambas abrazan y protegen el parque interior, en donde se encuentra una piscina con desborde finlandés que se convierte en protagonista principal del espacio exterior,  dejándose ver desde todos los recintos principales de la vivienda.

Sobre la fachada lateral, se identifican claramente los locales de servicios, ya que formalmente se ubican en tres “cajas” grises que se despegan del terreno.

La primera “caja” es el núcleo de servicios comunes, y está compuesta por la despensa, el lavadero, el dormitorio de servicio, el baño de servicio y un placard técnico.  Este sector se comunica hacia el frente con el garaje, generando una entrada alternativa.

La vivienda aprovecha las condiciones de asoleamiento y ventilación, sobre la fachada Noroeste, unos muros paralelos de piedra protegen del sol de la tarde en verano, y por su disposición, permite que el sol inunde el estar/comedor en invierno.

La fachada Noreste, posee un alero que permite la entrada de sol en los dormitorios en las primeras horas de la mañana, tanto en invierno como en verano, y protege del sol del mediodía.

Las fachadas Sur y Sudoeste minimizan las aberturas, presentándose como fachadas cerradas.

La disposición en L plantea dos alas longitudinales que favorecen la ventilación cruzada de los ambientes, en el caso del estar/comedor mediante ventanas operables, y en el caso de los dormitorios a través de hendijas en las puertas y las claraboyas.