HOTEL BABEL SUITES

Diseño Interior
Proyecto y Dirección :
Ramiro Zubeldia  / Arturo Peruzzotti,  arqs.
Ubicación: San Telmo / CABA
Argentina
Sup. cubierta: 1800m2
Año de finalización: 2013
Fotografías: RZ

El edificio originalmente había sido proyectado para poder albergar oficinas para la renta, quedando abierta la posibilidad de convertirlo en un Apart Hotel.  En esta primera etapa, participamos realizando algunas modificaciones al proyecto ejecutivo aprobado que comenzaba a construirse.

Se planteó, tomando lógicas del contexto, la tripartición de la fachada, destacándose en el basamento una “caja” negra, que actúa como transición sobre la calle;  el desarrollo, que sin pretensiones repite un módulo de balcón + puerta-balcón, solo alterado por la unión en tres niveles de los frentes que refuerzan el eje de simetría, y el remate, que toma dos niveles de funciones comunes, y se revisten en negro.

En la segunda etapa, se incorpora al proyecto el grupo de Hotel Babel, definiendo así su uso.   Babel se caracteriza por su visión multicultural, plasmada en su logo, que representa los colores de los 5 continentes.

Tomando la lógica del color y la idea de pluralidad, el hotel plantea un lenguaje neutro, con materiales simples y reconocibles, con equipamiento clásico moderno, que le permite adaptarse a nuevos contextos manteniendo una identidad propia.

Basado en una paleta de tres colores (Naranja, Turquesa y Verde), cada nivel de habitaciones tiene una tonalidad particular, que se percibe en los palieres, la tapicería y la gráfica.

Las áreas comunes mantienen los colores.  El Lobby en Planta Baja toma el naranja, y resuelve el equipamiento con dos grandes muebles enfrentados de iguales dimensiones, el front-desk por un lado, un sofá fijo por el otro.

 

El Piso 7 toma el verde.  En este funciona el salón de desayuno, con una expansión hacia el contrafrente que permite  una vista al interior de la manzana, y un salón de convenciones sobre el frente, con una carpintería continua de 15m de largo,  que abre una vista panorámica sobre el centro de la ciudad.

La terraza toma el turquesa, color que aparece en la piscina y el equipamiento.  Un volumen negro juega con el vacío de la piscina, sobre este una estructura en voladizo se extiende hacia el frente y el contrafrente.  Sobre el frente protege una barra y un sector de estar, sobre el contrafrente protege el sector de parrilla.

Las habitaciones presentaban una proporción alargada en la relación ancho-profundidad. Tomando la lógica de las tipologías funcionales de los convetillos, en donde la circulación interior se realiza pasando de un recinto a otro en forma directa, sin ambulatorios o transiciones entre recinto y recinto, propusimos dividir el recinto mayor en tres recintos menores, cocina-comedor, dormitorio y estar.  La configuración del dormitorio define los límites.  La caja de madera flota en el interior,  dividiendo virtualmente los recintos.  Si bien esta caja demarca claramente la partición del espacio, una sensación de ambigüedad invade el interior,  no se tiene claro si se está en un recinto o en tres recintos continuos. Esta ambigüedad enriquece la experiencia  sensorial otorgando lecturas diversas.